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VIVIR CON CÁNCER DE PRÓSTATA

Disfunción eréctil

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Independientemente de si se preservaron los nervios durante la cirugía o de si se planificó la radioterapia de forma muy precisa, casi todos los hombres tendrán algo de disfunción eréctil durante los primeros meses después del tratamiento. El motivo de esto es simple: los nervios y los vasos sanguíneos que controlan el aspecto físico de una erección son increíblemente delicados, y cualquier traumatismo en el área causará cambios en el orden natural.

Sin embargo, dentro del plazo de un año después del tratamiento, casi todos los hombres con los nervios intactos tendrán una mejoría sustancial. En este momento, aproximadamente el 40-50% de los hombres que se hayan sometido a una prostatectomía con preservación de los nervios habrá regresado a su función pretratamiento; después de dos años, aproximadamente el 30-60% habrá regresado a la función pretratamiento. Estas tasas varían ampliamente dependiendo del cirujano y su nivel de experiencia, y cómo se informa de los resultados (es decir, si un estudio mide la opinión de un médico sobre la función sexual de un paciente o si la encuesta pregunta directamente al paciente acerca de este efecto secundario).

Para los pacientes que se someten a radioterapia, las cifras son mejores, pero tienden a no mejorar demasiado con el tiempo. Aproximadamente el 25-50% de los hombres que se sometan a braquiterapia tendrá disfunción eréctil, en comparación con casi el 50% de los hombres que reciban radiación de haz externo estándar; después de dos a tres años, pocos hombres experimentarán mejorías y ocasionalmente estas cifras empeoran con el tiempo, dado que la radiación tiene efectos secundarios tardíos.

Los hombres que se sometan a procedimientos que no están diseñados para minimizar los efectos secundarios, así como aquellos tratados por médicos que no dominan los procedimientos, obtendrán peores resultados. Además, los hombres con otras enfermedades o trastornos que afectan su capacidad para mantener una erección, tales como diabetes o problemas vasculares, tendrán más dificultades para regresar a la función pretratamiento.

Tratamiento de la disfunción eréctil

Cuando un hombre se excita sexualmente, los nervios erectores que recorren los lados del pene estimulan los músculos para que se relajen, con lo cual permiten que la sangre entre rápidamente. Al mismo tiempo, unas pequeñas válvulas ubicadas en la base del pene se cierran, impidiendo que la sangre circule de vuelta para salir del pene, con lo cual éste se mantiene rígido.

Medicamentos

Los medicamentos orales para la disfunción eréctil, sildenafil (Viagra), tadalafil (Cialis) y vardenafil (Levitra), relajan los músculos del pene, con lo cual permiten que la sangre fluya rápidamente hacia su interior. Como promedio, los fármacos requieren aproximadamente una hora para comenzar a actuar; los efectos de sildenafil y vardenafil que ayudan a la erección duran alrededor de ocho horas y los de tadalafil aproximadamente 36 horas. Aproximadamente el 75% de los hombres que se someten a una prostatectomía con preservación de los nervios o con las formas más precisas de radioterapia logró erecciones después de usar estos fármacos.

Sin embargo, estos fármacos no son para todo el mundo. Muchos hombres con angina de pecho u otros problemas del corazón toman medicamentos que contienen nitratos para ayudar a que la sangre circule mejor hasta el corazón. Los tres agentes que se utilizan para la disfunción eréctil pueden afectar la manera en que los nitratos actúan y hacer que la presión sanguínea descienda hasta niveles peligrosamente bajos. También pueden interferir con los bloqueadores alfa, unos fármacos que se utilizan comúnmente en hombres con el crecimiento no canceroso de la próstata conocido como HPB, y que también se usan a menudo en los hombres después de ciertos tipos de radioterapia para tratar los síntomas urinarios.

Además de los medicamentos orales, hay varios tratamientos alternativos que podrían ser útiles para los hombres con disfunción eréctil.

MUSE (alprostadil) es una bolita medicada que tiene aproximadamente la mitad del tamaño de un grano de arroz y que se inserta en la uretra a través de la abertura ubicada en la punta del pene utilizando un aplicador plástico desechable. Al igual que los medicamentos orales, este medicamento también estimula el flujo de sangre al interior del pene. En general, la erección ocurre a los 10 minutos después de la inserción de la bolita y puede durar de 30 a 60 minutos. Aproximadamente el 40% de los hombres comunicó haber logrado exitosamente erecciones después de utilizar este fármaco, pero a menudo los resultados no son uniformes.

Caverject utiliza el mismo fármaco que se encuentra en las bolitas de MUSE, pero lo administra a través de una inyección directamente en el pene. Se requieren aproximadamente 10 minutos para que actúe y dura unos 30 minutos. Aunque casi el 90% de los hombres que usaron Caverject seguí presentando erecciones aproximadamente seis meses después de la inciada la terapia, la mayoría de los hombres no están dispuestos a inyectarse ellos mismos de manera periódica, por lo que generalemente, el tratamiento no se utiliza durante períodos de tiempo prolongados.

Dispositivos mecánicos

Para aquellos hombres que no deseen o no puedan alguno de los medicamentos citados para ayudar a mejorar la función eréctil, aún hay varias opciones.

El dispositivo de constricción al vacío, o bomba de vacío, crea una erección mecánicamente, al forzar la sangre al interior del pene utilizando un sello al vacío. Como la sangre comienza a fluir de vuelta hacia fuera una vez que se rompe el sello del vacío, se enrolla un anillo de caucho en la base del pene, el cual lo restringe lo suficiente como para que la sangre no escape. Aproximadamente el 80% de los hombres encuentra útil este dispositivo, pero también tiene una tasa elevada de abandono.

Se debe tener presente que el anillo constrictor en la base del pene es eficaz para cortar la circulación de sangre nueva. Debido a este efecto, es crucial que el anillo se retire inmediatamente después del acto sexual, o el tejido podría resultar dañado debido a la falta de flujo de oxígeno. (Ver Cuándo buscar ayuda para obtener más información.)

Opciones quirúrgicas

La opción final para tratar la disfunción eréctil es el implante de pene insertado quirúrgicamente. Con el implante de tres piezas, se inserta un tubo de plástico estrecho y flexible a lo largo del pene, se sujeta una pequeña estructura, parecida a un globo pequeño llena de líquido, a la pared abdominal y se inserta un botón de liberación en el testículo. El pene permanece flácido hasta que se desee una erección; en ese momento se presiona el botón de liberación y el líquido contenido en el globo llena rápidamente el tubo de plástico. A medida que el tubo se endereza al llenarse de líquido, tira del pene hacia arriba con él, y con ello produce una erección.

Suponiendo que la mecánica esté funcionando correctamente, esto es, por definición, 100% eficaz, y aproximadamente el 70% de los hombres permanece satisfecho con sus implantes incluso después de 10 años.

Se debe tener presente que el procedimiento quirúrgico se realiza bajo anestesia general, por lo que esta opción no está disponible para los hombres que no se consideran buenos candidatos para cirugía debido a otros motivos de salud.


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