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VIVIR CON CÁNCER DE PRÓSTATA

Tratamiento de las metástasis óseas y el dolor óseo

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Cuando las células del cáncer de próstata se diseminan a los huesos, se conoce como metástasis ósea del cáncer de próstata (no es cáncer de hueso). Una vez que las células se establecen en el hueso, comienzan a interferir con la salud y resistencia normales del hueso, lo cual causa a menudo dolor óseo, fractura u otras complicaciones que pueden empeorar significativamente la salud de los pacientes.

La detección temprana de las metástasis óseas puede ayudar a determinar la mejor estrategia de tratamiento. También puede ayudar a evitar complicaciones. Como los hombres con metástasis óseas de cáncer de próstata tienen a menudo episodios de dolor, el control del mismo y la mejora de la calidad de vida son aspectos importantes de todas las estrategias de tratamiento.

Tratamientos

El tratamiento con bisfosfonatos o denosumab puede ayudar a prevenir las complicaciones relacionadas con las metástasis óseas, como por ejemplo las fracturas. Los bisfosfonatos son fármacos que están diseñados para ayudar a reestablecer el equilibrio en el hueso entre el crecimiento y la destrucción ósea, el cual se alterado por las metástasis. El ácido zoledrónico (Zometa) es un bisfosfonato que puede demorar la aparición de las complicaciones asociadas con las metástasis óseas del cáncer de próstata y aliviar el dolor. Generalmente se administra una vez cada tres o cuatro semanas en forma de infusión durante 15 minutos. A veces se utilizan también programas menos frecuentes, dependiendo de la circunstancia individual y el riesgo del paciente. El denosumab (Xgeva) es un tipo diferente de fármaco dirigido a los huesos, que se puede utilizar en lugar de un bifosronato. Se administra en forma de inyección, en lugar de infusión.

Ambas clases de agentes dirigidos a los huesos conllevan algunos riesgos, entre los que se encuentran lo que se conoce como osteonecrosis mandibular (ONM), que puede ocurrir después de procedimientos y extracciones dentales de tipo profundo, o a veces de forma espontánea. En algunas ocasiones esto causa dolor de mandíbula y problemas dentales. El uso regular de cualquiera de estos dos medicamento requiere análisis periódicos para monitorizar ciertos parámetros en la sangre. Típicamente se recomiendan suplementos diarios de calcio y vitamina D, y usted debería comentar esto con su médico.

Las metástasis óseas dolorosas se pueden tratar con éxito mediante radioterapia de haz externo. Generalmente, esto conlleva de 1 a 2 semanas de tratamientos diarios con radiación y puede aliviar significativamente los síntomas. A veces se puede recomendar radioterapia si hay un área del hueso (típicamente en la cadera o la pierna) que parece que se puede romper fácilmente, incluso si en la actualidad no presenta dolor. El objetivo en ese caso es reducir el riesgo de sufrir una fractura. Generalmente, la administración de este tipo de radiación dirigida a los focos de metástasis dolorosas es segura, incluso si usted recibió radiación para tratar el cáncer de próstata inicial.

Cuando hay múltiples puntos afectados, a menudo se utilizan medicamentos llamados radiofármacos. Estos isótopos radioactivos se dirigen al hueso y el cáncer, y pueden reducir el dolor en varios puntos a la vez. Las terapias más comúnmente utilizadas incluyen samario 153 y estroncio 89, y se ha demostrado que ambos tratamientos alivian de manera eficaz el dolor producido por las metástasis del cáncer. Existen algunas evidencias que sugieren que estas terapias también pueden impedir que se desarrollen nuevos focos de metástasis óseas. No obstante, estos fármacos no prolongan la vida y su uso está limitado debido al hecho de que pueden reducir severamente los recuentos de células sanguíneas.

Se ha desarrollado un nuevo radiofármaco llamado radio 223 (Alpharadin), que tiene tanto una mayor eficacia como una menor toxicidad. En el ensayo ALSYMPCA de pacientes con cáncer de próstata con metástasis óseas, la administración de radio 223 redujo tanto los síntomas como la incidencia de nuevas metástasis en comparación con el uso de un placebo. Cabe destacar que también se observó una mejora en la supervivencia general en todos los subgrupos analizados. En este momento, el radio 223 solamente está disponible a través de un protocolo de acceso expandido para pacientes con metástasis óseas sintomáticas que no sean candidatos para recibir quimioterapia con docetaxel o que ya han recibido dicha terapia. Hable con su médico sobre si este tratamiento es apropiado para usted y, en el caso de que lo sea, sobre dónde puede obtenerlo.

Para el tratamiento del dolor, se recomienda complementar los tratamientos de radiación con medicamentos (opiáceos, antiinflamatorios no esteroides), medicinas alternativas (acupuntura, toque curativo, yoga, bioretroalimentación) y apoyo psicológico y social.

La quimioterapia también puede ser altamente eficaz para reducir el dolor óseo. También se ha demostrado que los bisfosfonatos como el ácido zoledrónico reducen el dolor y las fracturas por causa de las metástasis esqueléticas y pueden complementar las terapias existentes.


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