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VIVIR CON CÁNCER DE PRÓSTATA

Terapia hormonal

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Las tipos más comunes de terapia hormonal inicial se describen en la sección anterior. Estas terapias incluyen orquiectomía, agonistas o antagonistas de la HLHL, y antiandrógenos.

Típicamente, estas terapias hormonales iniciales sólo son eficaces durante unos cuantos años. Después de este tiempo, las células independientes del aporte hormonal finalmente se vuelven lo suficientemente resistentes como para que las terapias hormonales tengan cada vez menos efecto sobre el crecimiento del tumor. Sin embargo, como las células sensibles a las hormonas en realidad no son erradicadas, se pueden utilizar varios enfoques hormonales "secundarios" para impedir que el tumor se extienda.

Para muchos hombres que están usando un antiandrógeno en combinación con un agonista de la HLHL, la interrupción del uso del antiandrógeno, o retirada del antiandrógeno, es el primer paso más común en la terapia hormonal secundaria. Aproximadamente del 10 al 30 por ciento de los hombres tendrán esta retirada del antiandrógeno, que dura en promedio de tres a cinco meses, tiempo durante el cual no se necesitan terapias adicionales. Sin embargo, inevitablemente, se necesitarán terapias adicionales incluso si esta respuesta a la retirada ocurre. Cambiar a un antiandrógeno diferente también podría ofrecer unos cuantos meses adicionales de beneficio antes de que se requieran otros enfoques terapéuticos.

Otra opción es bloquear la liberación de testosterona por las glándulas suprarrenales, unos pequeños órganos ubicados encima de los riñones. Sólo aproximadamente el 10% de la testosterona circulante es producida por estas dos glándulas, por lo que pocas intervenciones terapéuticas se enfocan en ellas hasta que se vuelve importante que hasta la más mínima cantidad de hormona sea eliminada. Los fármacos que se utilizan más comúnmente para este propósito, el ketoconazol y el nuevo agente acetato de abiraterona (Zytiga), se administran típicamente en combinación con esteroides para evitar los efectos observados cuando las glándulas suprarrenales dejan de funcionar. Se ha demostrado que el acetato de abiraterona más esteroides en dosis bajas prolonga la vida cuando se administra a hombres después de quimioterapia con docetaxel. Se ha completado un estudio de gran tamaño que ha evaluado el papel del acetato de abiraterona antes de la quimioterapia, pero los resultados aún no están disponibles. Mientras se esperan los resultados de este estudio, la norma terapéutica es ofrecer tratamiento con abiraterona después de la quimioterapia o en el caso de los hombres que no sean candidatos para recibir quimioterapia. Aunque generalmente este medicamento es bien tolerado, los efectos secundarios pueden incluir fatiga, presión sanguínea alta y anomalías electrolíticas o hepáticas, y es necesario monitorear a los pacientes de manera periódica.

Enzalutamida

En agosto de 2012, la FDA aprobó la enzalutamida (Xtandi) para el tratamiento de los hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que tenían avance de la enfermedad después de recibir quimioterapia con docetaxel. De manera similar a los antiandrógenos, pero más eficazmente que éstos, la enzalutamida bloquea el receptor androgénico. La aprobación se basó en los resultados del ensayo aleatorizado de fase 3 controlado con placebo AFFIRM, en el cual se mejoraron tanto la supervivencia como la calidad de vida mediante el tratamiento con enzalutamida. Los efectos secundarios son leves, pero incluyen fatiga, diarrea, sofocos, dolor de cabeza y en muy raras ocasiones convulsiones. Es importante señalar que el tratamiento con enzalutamida no requiere tratamiento simultáneo con esteroides y por lo tanto se pueden evitar los efectos secundarios de éstos. Por consiguiente, la enzalutamida es una nueva opción de tratamiento para los hombres en el ámbito del cáncer de próstata resistente a la castración (CPRC) metastásico después del tratamiento con docetaxel y también es una elección razonable en los hombres que no sean candidatos para recibir quimioterapia. La evidencia para respaldar el uso de la enzalutamida en el ámbito predocetaxel se basará en los resultados del estudio PREVAIL, los cuales aún no están disponibles.

Efectos secundarios de la terapia hormonal

La testosterona es la principal hormona masculina y desempeña un papel importante para establecer y mantener las características masculinas, tales como crecimiento del vello corporal, masa muscular, deseo sexual y función eréctil, y contribuye a multitud de otros procesos fisiológicos normales del cuerpo.

La lista de efectos potenciales de la pérdida de testosterona es larga: sofocos, disminución del deseo sexual, pérdida de densidad ósea y aumento del riesgo de fracturas (osteoporosis), disfunción eréctil, fatiga, mayor riesgo de diabetes y ataques cardíacos / accidentes cerebrovasculares, aumento de peso, disminución de la masa muscular, anemia y pérdida de memoria. El colesterol, especialmente el colesterol LDL, tiende a subir, y los músculos tienden a ser reemplazados por grasa. La mayoría de los hombres que reciben terapia hormonal tienen por lo menos algunos de estos efectos, pero es imposible predecir la medida en que cualquier hombre será afectado por cualquier régimen farmacológico. Antes de comenzar la terapia hormonal, cada hombre debería comentar con sus médicos los efectos de la pérdida de testosterona, para que pueda alterar su estilo de vida con el fin de acomodar o bloquear los cambios. El ejercicio es probablemente lo mejor que un hombre puede hacer para prevenir muchos de estos efectos secundarios.


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